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lunes, 11 de febrero de 2013

The last dance *



Canción: Seaside, de The Kooks

Seleccionado de La viuda embarazada (Anagrama 2013), de Martin Amis: "Tenía poco más de veinte años -no ha de olvidarse- y aún era lo bastante joven -y aún osmótico con sus fluidos y nostalgias-. Nostalgia, del griego nostos (volver a casa) + algos (dolor). El dolor de la vuelta a casa de quienes tienen poco más de veinte años."


Llevo casi setenta y dos horas sin dormir. Excepto un paréntesis de tres horas mal repartidas.

Hoy he apagado la luz de casa. He cerrado el agua. He sacado la basura. He salido a las cinco de la mañana de casa y he paseado por Menacho, San Francisco, Calle Mayor -para mí no será nunca Juan Carlos I- y he visto que todos los gatos son pardos.

Quiero una Sala Aftasí, un Refugio y un Jueves en mi vida. Quiero macetas de litro de Bacardí o Legendario con cocacola. 

Foto: Niebla en Badajoz...

miércoles, 6 de febrero de 2013

Yuste



Nadie les preguntó a los aquí yacientes por qué eran doblemente enterrados. Primero, en su muerte. Luego, en su descanso. 

Aseguran tener miedo en la soledad de las hojas muertas. Con su lenguaje de la cruz en la sombra, sea gamada o no, nadie no tendría un escalofrío allí.

Lugar: Cementerio alemán de Yuste (Cáceres)


sábado, 22 de septiembre de 2012

Limpiarse la conciencia

La poesía no es una arma cargada de futuro ya, ¿o no se ha sabido vender como tal?, es decir; no se ha conseguido transformarla, no se ha sabido evolucionar en los últimos treinta años. Hablar de que la poesía ha perdido el poder y la fuerza de la denuncia que podía tener hace un par o tres de décadas es topar ante uno de los fallos más grandes que ha tenido la literatura en castellano en los últimos tiempos. Gana lo rancio... a veces reo que da miedo que salga la luz la otra poesía, aquella que vive al margen del mercado, caprichos de editoriales y empeños de los que mandan en este -por desgracia- negocio.

Dentro de tanto bosque con hierbajos y tenemos a un grupo de poetas bastante numeroso que buscan el autobombo y las buenas palabras con iniciativas presuntamente solidarias. Es una manera muy lícita para hacerse un nombre en la poesía -o bien, codearse con una élite o casta establecida- pero rastrera, ruin y quizá un tanto miserable. Antologías, poemarios o demás actividades como esta es, por desgracia, un hábito de limpiarse la conciencia y vanagloriarse de uno mismo a costa de la desgracia de otro.

La solidaridad tiene siempre reservado por desgracia, un rédito a la persona que lo hace en público: reconocimiento, halagos, buenas palabras... nadie sabe que para ser solidario hay que ejercer como poeta del silencio y nunca como un trovador en busca de la limosna de los demás. Ser solidario en realidad, obliga a ser invisible. E invisibles no pueden ser aquellos que actúan como cantamañanas cada vez que mueven un hilo. Por ahí no paso.

jueves, 23 de febrero de 2012

El Aula Díez - Canedo en la televisión

Que Badajoz es una ciudad muerta en muchos aspectos es un argumento tan fácil para hablar de mi antigua ciudad que ya ni siquiera contemplo hacerlo. A veces, eso sí, uno descubre un pequeño rayo de luz que hace ver que todo no está perdido, como son las Aulas de Poesía que hay en las principales localidades de la geografía extremeña.

Con la que más contacto he tenido y he invertido tiempo -he aprendido muchísimo de esas tardes en el MEIAC y de las mañanas de invierno en Caja de Extremadura- ha sido la de Badajoz. Aprovechando la visita en diciembre de Agustín Fernández Mallo, el programa de TVE La aventura del saber grabó un pequeño reportaje de una actividad sin igual en todo el estado. Aquí podéis verlo.

Mentiría si dijera que no me gustaría que aquí hubiera algo parecido, pero ahora mismo creo impensable que esta iniciativa surja en los tiempos que corren. Y más en Tarragona, capital catalana del aburrimiento de éste año 2012.

viernes, 13 de enero de 2012

Cementerio alemán de Yuste

En 1983 se inauguró este cementerio militar donde reposan los restos y cadáveres de soldados alemans que fallecieron en territorio español durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Este lugar fue elegido expresamente por el gobierno federal de Alemania en 1980 porque a pocos metros de del cementerio se encuentra el monasterio que, con el mismo nombre, vió reposar y morir a Carlos V de Alemania.


Yuste
Se advierte al visitante
que debe respetar el descanso
de todos los militares.

Las cruces quietas
entre saltos de tierra
y hierba fresca.

Hoy llueve. Contraste de luz,
escala de grises y plomo.

En él no cabe la barbarie,
siempre la paz de una persona
aunque pese el recuerdo.

Rogaría que nunca se malinterpretara el poema. En ningún modo quiero que se entienda esto como un homenaje a esas víctimas. Nada más lejos de la realidad. Valoro el lugar, no las almas que lo habitan.

sábado, 7 de enero de 2012

La niebla del Guadiana



Anda que yo no he pasao ni nà por ese puente... la última vez, para ir a la estación de trenes el pasado primero de enero. cuando volvía de fiesta a primera hora de la mañana, ya iba cayendo, dejando su densidad por todas las esquinas de la ciudad, y a eso de las doce, cuando mi cama exhalaba calor ya toda la ciudad era clara oscuridad.

A la una y media, cuando me adentraba al puente la niebla me chupaba el calor. Ni gorros, ni palestinos. Ni polares. Dejaba de ser persona poco a poco para convertirme en espectro. Me quedé quieto unos instantes mirando el Guadiana -río muerto en Badajoz-  y también a los patos y los pájaros que nada él, y las cigüeñas -las pocas- que van perdidas por los tejados de la ciudad. Por un momento entendí la parquedad del silencio.

Continué caminando y la niebla me acompaño hasta el tren, hasta las cercanías de Mérida. Allí, no se bien por qué, no entienden la magia que tiene. Por eso, a lo mejor se quedó allí, con mi mirada peinando el cuerpo de las aves que dominan el Guadiana.